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Fin del excepcionalismo de Wall Street y otras predicciones de BNY para 2025

Un informe del banco BNY destaca cinco tendencias para el año en curso como el riesgo de corrección en EEUU, techo para el dólar, sorpresa positiva europea, equilibrio de política monetaria y China.

 

Alerta de cambio de rumbo. El banco Bank of New York Mellon (BNY) ha publicado su informe de perspectivas «iFlow 2025», en el que anticipa importantes cambios en los mercados financieros globales para este año, marcados por la posibilidad de corrección en bonos y bolsas en Wall Street. «El excepcionalismo estadounidense está en riesgo de terminar», advierte el informe, que también anticipa un probable pico en el tipo de cambio del dólar después de su reciente apreciación, además de una sorpresa positiva de Europa y el momento crucial de China.

«China está ante un momento de ‘tres flechas’, caracterizado por la convergencia de esfuerzos fiscales, monetarios y estructurales para estabilizar su economía. Este cambio está preparado para generar oportunidades significativas en renta fija, acciones y flujos de diversificación en toda la región Asia-Pacífico», señala el informe que analiza los flujos diarios de inversión de 50 billones de dólares en activos financieros en los que opera BNY.

Según el análisis del banco de inversión, gestión de activos y custodio de valores, las acciones chinas están «altamente infravaloradas», con el índice bursátil CSI 300 cotizando en múltiplos de  PER (relación beneficios frente a las cotizaciones en bolsa) de 11,3 veces, cerca del mínimo histórico de 2013 de 11,14 y lejos del promedio de 15,2 en 10 años. «La reflación impulsada por políticas y las reformas estructurales deberían estimular el crecimiento de los ingresos. Los riesgos moderados relacionados con aranceles ya están descontados», apunta el análisis.

Cara y cruz, ¿Europa y EEUU?

La principal predicción de BNY es que el excepcionalismo de EEUU está en riesgo de finalizar, impulsado por un «bear steepening» (inclinación bajista) en los mercados de bonos del Tesoro que se retroalimentará por una reducción de la demanda internacional de deuda estadounidense, que impulsará los rendimientos (y costes de emisión).

Las preocupaciones sobre la sostenibilidad de la deuda, las rebajas de impuestos y la imposición de aranceles presionarán a los bonos. «La curva 2/10 años de los bonos del Tesoro ha pasado de -30 puntos básicos (pb) a +30pb, y las tendencias históricas sugieren un mayor empinamiento hacia 75pb, lo que indica una posible turbulencia para los bonos de EEUU», indican en la entidad.

La visión negativa del posible comportamiento de los activos de renta fija federales se extiende también al dólar, debido al impacto creciente de su fortaleza en exportaciones, inflación e ingresos desde el extranjero. Además, BNY cree que si el euro cae por debajo de la paridad puede producirse una intervención coordinada en el mercado de divisas del BCE y otros grandes bancos centrales, incluyendo entre ellos a la Fed. Esa sombra sobre el dólar también puede afectar a la bolsa y a Wall Street.

 «Las acciones estadounidenses están sobrevaloradas en relación con sus pares globales y enfrentan un alto riesgo de corrección debido al reequilibrio de carteras y a valoraciones excesivas que ponen presión sobre su continuo rendimiento superior. Las tenencias de acciones estadounidenses superan los promedios históricos, con una alta probabilidad de reequilibrio en 2025 a medida que los inversores diversifican», argumentan en BNY.

En ese contexto de cambio en los mercados internacionales, el informe iFlow de BNY  coloca contra todo pronóstico en buena situación a las rezagadas bolsas del Viejo Continente. «Europa continental está bien posicionada para superar [al mercado]. La infravaloración, fundamentos más sólidos y una mejora en las dinámicas fiscales y políticas preparan el escenario para sorpresas positivas», resalta el estudio.

El atractivo se asienta en múltiplos como el PER estimado para 2026 del índice Stoxx 600, que se sitúa en 12,24 veces los beneficios de las empresas que lo componen. «Es el más bajo en 15 años, lo que señala una profunda infravaloración. Las acciones europeas ofrecen un rendimiento por dividendo cercano al 4%, en comparación con el 1,4% del S&P 500, lo que mejora su atractivo relativo», enfatizan desde BNY.

Además, la entidad financiera considera que se espera que disminuyan los riesgos políticos tras las elecciones de Alemania, mientras que los compromisos de emisión conjunta de deuda hasta 2027 respaldan el apoyo soberano del que goza la zona euro, después de una serie de reformas que han cohesionado a la región y dotado de más estabilidad.

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