
El Gobierno busca un pacto contrarreloj con Asisa y Adeslas para salvar Muface
- Óscar López explicará la crisis de Muface en el Senado dos días después de que acabe el plazo
- CSIF amenaza con huelga de funcionarios en febrero si la licitación de la asistencia de Muface queda desierta este lunes 27 de enero
Tictac… El contador para presentarse a la segunda licitación de Muface se para este lunes. La ventanilla se cerrará el 27 de enero a las 10:00 horas después de permanecer abierta más de un mes. Los más de un millón de mutualistas que dependen de este sistema sanitario concertado han vivido estas semanas entre la tensión, los nervios y la incertidumbre ante lo que pueda ocurrir. En este contexto, el ministro para la Transformación Digital y Función Pública, Óscar López, ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad a los mutualistas tras asegurar que está «casi convencido» de que habrá un acuerdo.
«Estamos trabajando intensamente y soy optimista. Estamos hablando y explorando fórmulas para encontrar una solución. No quiero adelantar más pero soy optimista», puntualizó el pasado viernes. López realizó estas declaraciones en el marco de la presión que está ejerciendo el Ejecutivo con las aseguradoras en busca de cerrar un pacto contrarreloj. Fuentes al tanto de las negociaciones aseguran a La Información que el departamento que lidera Óscar López está en conversaciones con SegurCaixa Adeslas para que se sume al concierto.
La compañía participada por Mutua Madrileña y CaixaBank rechazó aceptar las nuevas condiciones, dado que aceptar su participación por otros tres años le generaría unas pérdidas de 250 millones, según sus cálculos. Precisamente, el Gobierno le está tratando de convencer ‘in extremis’ con un mecanismo que le permita compensar esos números rojos. El planteamiento pasa por garantizar «el equilibrio económico» del convenio, es decir, asegurar que se indemnizará en caso de adversidades.
Moncloa persigue con este cerco que Adeslas acompañe a Asisa, la única de las tres que prestan cobertura sanitaria, que aún no se ha pronunciado al respecto mientras estudian todos los escenarios posibles, incluido uno en el que se postulan como la única adjudicataria. Sin embargo, el caso del grupo propiedad de la cooperativa médica Lavinia es distinto, ya que como cooperativa no pretende maximizar beneficios, sino dar trabajo a los 10.000 médicos que son dueños de la aseguradora. Cabe destacar que el último convenio le ha generado un agujero de 113 millones, una cifra intermedia entre los citados 250 millones de Adeslas y los 70 contabilizados por DKV, que ha descartado por completo seguir.
La semana pasada Asisa se acercó a la dirección general de Muface para preguntar si era factible revocar pérdidas al amparo del artículo 8.7.3 que figura en los pliegos de contratación, ante lo que respondieron que si bien no se contempla la cláusula del «riesgo imprevisible es perfectamente aplicable en circunstancias excepcionales». Pero para que se active este principio deben producirse situaciones específicas como un cambio extraordinario en el momento que el contrato entra en vigor o que no existan medios alternativos para evitar el «desequilibrio económico».
El interés en que Adeslas licite radica en su propio peso dentro de la mutua, con una cuota que ronda el 47%. De los 1,08 millones de mutualistas adheridos a la sanidad concertada, 508.703 operan con ellos. El resto se reparte entre Asisa (363.946, el 34%), mientras DKV concentra algo menos de 200.000 usuarios, equivalente al 19%. Moncloa no quiere perder al principal grupo, objetivo que le ha llevado a tantear una ampliación del plazo y contará así con mayor margen para tomar una decisión al respecto, según fuentes del sector. La maniobra no es nueva. A principios de enero estableció una prórroga de doce días por la que la fecha para recibir solicitudes pasaba del 15 al 27 de enero.
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